Más allá de donde
aún se esconde la vida, queda
un reino, queda cultivar
como un rey su agonía,
hacer florecer como un reino
la sucia flor de la agonía:
yo que todo lo prostituí, aún puedo
prostituir mi muerte y hacer
de mi cadáver el último poema.
De "Last River Together" 1980
Que nadie nunca te absuelva de tus pecados. Descansa en paz.
Dedicatoria (Leopoldo María Panero)

Dolor clandestino
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| Fotografía: Curran Clark (Heels) |
Ni siquiera ahora que ya no estás puedo gritar tu nombre. Dejas viuda e hijos y una identidad prestigiosa en el sur. Añadiría más dolor al duelo de los tuyos si se conociera que fuimos amantes –palabra tan denostada por los hipócritas, con esa carga de amor ilícito, y palabra que yo adoro, ¿pues qué puede haber más lícito que el amor libre?- a lo largo de todos estos años. E imagínate qué escándalo si supieran cuántas veces te has arrastrado a mis pies como una puta abyecta o un perro sumiso. A veces, he sido yo la que se ha calzado la piel de un animal obediente, aunque ese juego no nos salía muy bien. Te costó cederme las riendas y rendirte a la evidencia de tus deseos más oscuros. Fue el nuestro un duelo emocionante e intenso y al final todo encajó como un guante cuando me senté en el trono y me ofreciste caballerosamente el cetro. No hubo derrota. Cada gemido de placer nos unía en la misma victoria. Juegos perversos –sexo creativo y sofisticado lo llamaba yo para tu tranquilidad-, que tanto nos divertía rememorar frente a una copa de vino o de cóctel Dry Martini. Por no desanimarte y porque lo compensabas con tu devoción, nunca te dije que me los preparabas con cierta torpeza.

Richard Burton a Elizabeht Taylor (extracto de una carta de amor)
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Delara Darabi, la prisionera de los colores
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Delara Darabi, pintora y poeta iraní, fue ejecutada el año pasado en la prisión de Rasht, en el norte de Irán. De nada sirvió la campaña internacional para salvar su vida. Fue detenida en 2003 junto a su novio, acusada de asesinato. Tenía entonces sólo 17 años. En un primer momento, se autoinculpó para salvar a su novio de la horca, persuadida por éste, y en la creencia de que al ser menor de edad no la condenarían a muerte. Después se retractó y durante sus años de cautiverio mantuvo desesperadamente su inocencia. El juicio estuvo lleno de irregularidades y no se admitieron ninguna de las pruebas que podrían haber demostrado que no cometió el crimen. De hecho, la única prueba que usaron los jueces para imponerle la pena capital fue su autoinculpación inicial. Las autoridades judiciales, una vez más, tampoco respetaron los tratados internacionales, que Irán ha rubricado, y por los que no se puede condenar a muerte a quienes hayan cometido delitos antes de su mayoría de edad. 
Versos para Marcelino Camacho
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En el principio
Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios para desgarrármelos,
me queda la palabra.
Blas de Otero
........................................... Nos queda tu palabra. Hasta siempre, camarada.

¿Y si dios fuera mujer? (Mario Benedetti)
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¿Y si dios fuera mujer?
pregunta juan sin inmutarse
vaya vaya si dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas
tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce
su pubis no de piedra
sus pechos no de mármol
sus labios no de yeso
si dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos sida o pánico
nos contagiaría su inmortalidad
si dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno
con sus brazos no cerrados
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles
ay dios mío dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería
qué venturosa espléndida imposible
prodigiosa blasfemia
Mario Benedetti

Adiós, mi Loba...

Hembra. Pastor belga sin pedigree. Negra como una noche sin luna. No ha sido una perra fácil. Extremadamente celosa y testaruda. Muy territorial. Y leal hasta la muerte, eso sí.
Llegó a nosotros hace justo 17 años, con apenas 3 semanas de vida. Era la más pequeña de la camada. Y parecía la más desprotegida. Pura apariencia. Resultó ser una perra imperativa y fiera, salvo con las personas que adoraba. Y no adoraba, precisamente, a muchas.
Nos ha hecho muy felices.
Hoy la hemos sacrificado. Dicen que no sufren. Yo creo que sí. Por primera vez en su vida no quería cruzar la puerta de la calle cuando se la abrí. Jadeó inquieta camino del veterinario, en el asiento trasero del coche. Sólo su parálisis la impidió resistirse. Sobre la mesa del quirófano estuvo muy alterada hasta que el narcótico la dejó anestesiada. Después, el fármaco eutanásico hizo su efecto. Dejó de latir su corazón. Tuve su cabeza entre mis manos hasta que todo acabó. Separar mis manos fue lo más atroz. Una imagen que me perseguirá el resto de mi vida. Lo sé.
Adiós, mi loba…
Mayo 1991 – 5 de junio de 2008




