Mis gatos

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Mis gatos: él, rubio... ella, con la máscara negra.

Amanece en el sur. Otra noche sin apenas pegar ojo. Estoy angustiada y triste. Mi gato lleva cinco días y 6 noches sin volver a casa. Nunca se había ausentado tanto tiempo, a lo sumo ha estado fuera 2 días, y empiezo a temer lo peor. No hago más que salir al jardín a silbarle. Conoce bien esa señal, pues es la llamada a comer. Los gatos aprenden rápido ese tipo de cosas. Aunque, con los perros, todo es más simple, les llamas por su nombre y acuden raudos, sea para lo que sea. He recorrido silbando las urbanizaciones adyacentes y recorrido las calles cercanas, hasta he mirado en las cunetas. Y nada.


Convivo con una perrita y, hasta ahora, con dos gatos, macho y hembra. La perra qué buena es, ha ido aceptando a estos felinos intrusos sin mayores problemas, por eso, porque es muy buena. Con mi perra loba, la pastor belga, no sé yo si hubiera sido posible. Los tres son recogidos y llegaron a mí, como suelen suceder estas cosas, de manera imprevista. La perrita ya lleva 10 años en casa. La gata llegó a mí el mismo día que clausuraba la oficina para siempre, hace año y medio. Esperando en la acera a que vinieran a recogerme en coche, un animalito esmirriado y herido se enroscaba en mis zapatos maullando desesperadamente. Una gatita preciosa, de pocos meses. Un señor que tenía al lado y que contemplaba la escena me decía que seguramente la habrían echado de alguna casa a patadas, que es lo que se acostumbra a hacer en los pueblos cuando sobra algún gato. ¿Cómo iba a dejarla ahí? En casa, bien alimentada, se curó en pocos días.

El gato fue el último en colarse. Tendría escasamente un mes cuando apareció en mi jardín siguiendo a la gata. Supongo que se habría quedado huérfano. Era verme y salir corriendo como un rayo. Pero no hay animal que se resista a un buen plato de comida, así que no tardó en integrarse en la tribu. Entre tanto, se ha hecho un gato grande y hermoso. Decidimos no castrarle para que viviera conforme a su naturaleza y porque, además, es imposible retener a un gato entre cuatro paredes si vives a pie de un jardín. Y castrarle era dejarle a merced de otros gatos machos, por lo general agresivos y territoriales. A la gata, en cambio, sí la esterilizamos para que no fuera esclava de continuos embarazos.

Es curioso como hay paralelismos entre los gatos y los humanos. Ayer se lo comentaba a mi amiga Mery. Mi macho –el gato- sólo piensa en 3 cosas: comer, dormir y follar. Y, si se pelea con otros machos para proteger o ampliar su territorio, es sólo para copular más y mejor. En casa se comporta como un rey perezoso y egocéntrico y –no sé cómo lo hace- acaba apoderándose de los mejores sitios, estén o no ocupados. Si la gata está encaramada sobre la butaca, él va y se echa encima. Si la perra duerme apaciblemente sobre el sofá, él va y se echa encima. Si saco una lonchita de jamón york para repartirla, él va y se planta el primero, pasando por encima de quien haga falta. Y va de hembra en hembra –me incluyo- pedigüeñando mimos. En cambio, la gata es otra cosa. Cuando quiere una caricia, se acerca muy digna y ronronea con delicadeza. Es intrépida y aventurera y muy curiosa, lo investiga todo. Cada dos por tres, trae la caza a casa para compartirla. Cuando no se presenta con un pajarillo entre las fauces, es con una lagartija, un ratón o un saltamontes. Trabaja y contribuye. Mientras, él, pasa la mayor parte del día holgazaneando como un zángano. Y después de cenar, se acicala con unos cuantos lametones y se pira. Y vuelve al amanecer maullando para que le des el desayuno. Ella, en cambio, pasa las noches durmiendo en casa, como una chica responsable.

Mi gato es un golfo y un jeta, pero me va a dar algo si no regresa a casa.

15 comentarios:

Justo dijo...

¡Qué gatos más hermosos! Porque son los de la foto, ¿no?

Aún recuerdo lo de tu loba, coincidió con una larga ausencia tuya..

..yo siempre he sido de gatos, aunque ahora no porque mi chico tiene alergia; por lo que lo mismo me paso al mundo perruno, que me encanta también, no creas, una vez cuidé seis meses a una perrita y fui feliz.

Lo que dices de los sexos es divertido, es verdad que hay diferencias, y los gatucos son más golfantes; pero también a menudo más simpáticos y zalameros, las gatas más estiradas y ariscas. Aunque eso dependen de si viven solos o en compañía de otros gatos, yo creo que si hay más de uno entre ellos pactan quién es el encargado de las relaciones con el exterior, es decir, el mundo de los humanos. Yo les adoro, a ellos y a ellas.

Un abrazo, y muchísima suerte; es muy probable que regrese o te lo encuentres, ya verás, acuérdate de lo de las siete vidas...

Dantonmaltes dijo...

La comparativa ha sonado al destripe de una fábula de Samaniego.

Cisne Gaseoso dijo...

Siempre he tenido gatos y perros.
Un día de niebla espesa, mi gata desapareció, ya era vieja. Después de cinco o seis días angustiosos, una noche la oí maullar tras la puerta del jardín. Allí estaba...volvió, logró volver. Y vivió conmigo hasta morir de viejita, con 19 años.

Ten calma.

* Willow Sweet * dijo...

Espero que vuelva pronto.

incoscienteconciencia dijo...

Volverá, madame.

Madame X dijo...

Sí, Justo, los de la foto son mis gatos. ¿Verdad que son guapos? Tienes razón en lo que dices sobre las gatas, son más suyas. Aunque luego ya sabemos que cada gato es un mundo. La verdad es que el gato es un golferas, pero también tiene ese punto de meloso, como de osito de peluche. Es un amor, por eso hace lo que le sale de los co….

Con los perros vas a ser muy feliz también, de hecho, en su leguaje son más cercanos afectivamente que los felinos. Y muchas gracias por tus palabras. Pensaré en eso de las 7 vidas para consolarme un poco.

Danton, y sin moraleja. :-) Gracias.

Cisne, muchas gracias. Ojalá mi gato vuelva como la tuya.

Muchas gracias, Sweet.

Inconsciente, que los hados te oigan. Muchas gracias.

Os agradezco los ánimos, porque de verdad lo estoy pasando fatal, y me alivia saber que hay muchas posibilidades de que vuelva, el muy canalla.

srta. cora dijo...

Tengo un gato que es igual que el que aparecce ne la foto a la derecha. Se llama Leo y, aunque me hace estornudar porque soy alérgica, no renuncio a estar todo el día con él, y él conmigo.

Espero que aparezca.

Besos

Mery dijo...

Ese rey ególatra y vanidoso volverá a sus fueros, aunque sea malherido, para que las hembras de la casa lo mimen y consientan.
No sufras, guapa.

Hay que ver qué ricos están en esa foto. Me encanta y no me canso de mirarla.

Un beso y duerme bien

koolauleproso dijo...

A ver si vuelve. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde...

enrique dijo...

Que no se enteren en Salvamé de la historia de tu gato, porque entonces hacen una sección de zoología -de zoofilia será más adelante-.

Espero que regrese.

Marqués de Zas dijo...

Los que hemos tenido un gato, conocemos la enorme tristeza de volver a casa y no encontrar esos ojos que te consuelan el alma y te calientan el regazo. En tu blog se intuye tu amor por los gatos. Como decía Aldous Huxley: si quieres escribir sobre seres humanos, lo mejor que puedes tener en casa es un gato. Ojalá no le haya pasado nada y puedas volver a abrazarlo.
Un beso Madame.

Madame X dijo...

Srta. Cora… Pues tienes que querer mucho a tu gato para no renunciar a él a pesar de la alergia, por eso sé que me entiendes perfectamente. Muchas gracias por los ánimos.

Mery, tus palabras me consuelan y me aferro a ellas. Muchas gracias, guapetona.

Koolau… Así es, sigo esperanzada. Muchas gracias.

Enrique, quita, quita, que no se enteren. Muchas gracias.

Marqué, qué bien me entiendes, pues sabes bien lo que es padecer esa ausencia. Qué buena reflexión la de Huxley, ni que pintada. Un beso y muchas gracias a ti también.

Y van 13 días y 14 noches sin él.

pe-jota dijo...

Espero que a estas alturas, el muy golfante, haya regresado. Y si lo ha hecho seguramente estará más zalamero que nunca.

Yo soy más de perros, aunque he de reconocer que son dos mininos preciosos.

Madame X dijo...

Gracias, Pe-jota. Pues no, aún sigue sin aparecer. Y sigo esperándole.

Añea dijo...

Preciosos gatos. Yo tengo uno también, aunque está castrado se comporta más o menos igual que tu macho.

Tranquila, volverá! Siempre acaban volviendo.

besos